
El valor de la fe ciega
Lo busco a tientas, entre la gente. Entre las miles de ánimas fusionadas ahí, en la calle, con el último

Lo busco a tientas, entre la gente. Entre las miles de ánimas fusionadas ahí, en la calle, con el último

Han perforado su cuerpo. Por unas monedas, los hierros han traspasado la carne como se traspasa el umbral de una

Abro los ojos. La persiana está cerrada. Pero no del todo. Por una de sus rajitas entra un rayo de

Doscientas cuarenta ventanas pequeñas y solo una abierta, como una traidora o una rebelde. Sin protección. Sin reflejo del mundo

Asomadas todas al mismo espacio, ven pasar esa semana que, sin interrupción, santifica un año. Cada una es, y observa,

Es en la Cruz Verde y es cada Lunes Santo, los suyos se arremolinan para expresar su devoción como cada

Esta vez no lo sostiene en brazos, quizás porque ni siquiera puede. Pero comprende el sufrimiento, aunque no siempre

Frente al sometimiento del cuerpo a la ley universal de la gravedad, el alma hace valer su levedad en busca

Sí, sé que hay una figura delante que lleva una cruz y que debería llamar mi atención; pero no parece