
Quién soy
Soy un fotógrafo de Málaga con inquietudes artísticas. Durante años fui conocido en mi ciudad por mi trabajo en torno a la Semana Santa, un tema que siempre me ha acompañado. En plena pandemia, con el confinamiento como telón de fondo, decidí sentarme a revisar y reinterpretar todo ese material que llevaba tiempo guardando.
Al enseñar mis primeros trabajos a amigos y conocidos, me animé a publicarlos en redes sociales para ver cuál era el pálpito del público. La reacción no me dejó indiferente: hubo debate, controversia y también mucho aplauso. Esa mezcla de respuestas fue la chispa que me llevó a profundizar en esta vertiente más personal, dando forma a mis primeras colecciones artísticas.

Mi otra cara: lazarus
El seudónimo Lazarus lo adopté como homenaje a uno de mis grandes referentes: David Bowie. Su último disco, Blackstar, me marcó profundamente. En él convirtió la despedida en arte, el misterio en legado y la vulnerabilidad en una forma de belleza.
Ese trabajo me inspiró a buscar también mi propio camino creativo, uno en el que no todo está dicho ni explicado, donde las imágenes puedan dejar preguntas abiertas y resonar de forma distinta en cada persona.
Lazarus es, en definitiva, mi manera de rendir tributo a Bowie y a la fuerza que tiene el arte cuando se atreve a mirar lo invisible.
A tu manera
Entiendo que cada persona y cada espacio tienen su propia historia, y por eso ofrezco la posibilidad de personalizar cualquiera de mis colecciones. Quizá te gusta una obra en concreto pero la imaginas en otro formato, con una variación que la haga más tuya, o combinada de una forma distinta. Ese tipo de ajustes son posibles porque me interesa que la pieza dialogue de verdad con quien la recibe.
Además, si tienes en mente una idea especial, también realizo encargos personalizados. En ese caso lo que hago es aplicar mi lenguaje artístico a tu propuesta: tú me cuentas lo que buscas y yo lo transformo en una obra con mi estilo, con la misma carga de emoción, simbolismo y cuidado que pongo en cada colección.
Al final, se trata de crear algo que no solo se cuelgue en una pared, sino que conecte contigo y con tu forma de ver el mundo.