A lo largo de distintas series, su figura ha ido apareciendo como un símbolo silencioso de la Semana Santa malagueña.nbCada obra muestra una mirada distinta al Cristo de los Estudiantes: a veces solemne, otras cotidiana, pero siempre con ese equilibrio entre contención y emoción que lo define.
Reunidas aquí, estas piezas componen un retrato múltiple, donde la devoción se mezcla con la memoria y la imagen se convierte en un espacio para detenerse.
Recuerda que son ediciones limitadas y se agotan.





